Sarina 351

Vivimos una vida agitada, lo creas o no, dictada por influencias culturales. Nos olvidamos que nuestro cuerpo consiste de tres elementos: cuerpo, alma y espíritu. Lo predominante en la sociedad trae a nuestra atención que estamos comiendo demasiado, así que corremos como un loco para descubrir una manera de perder peso. Luego se nos dice que la comida que consumimos tiene demasiados productos químicos, pesticidas, hormonas de manera corremos para encontrar lo orgánico. Cuando se trata el tema de la mente, o es que tenemos un desequilibrio neuroquímico o que tal o cual persona es un estafador (vemos esto en la televisión bastante frecuente). No obstante,  con los problemas de la mente, la persona por lo general termina en la oficina de un psicólogo o una prisión o en las calles.

¿Qué sucede con el componente espiritual del ser humano? ¿Es realmente cierto que podemos estar espiritualmente gozosos, tranquilos  y en paz en nuestra propia fuerza? Yo no sé ustedes, pero me he dado cuenta de que la famosa auto-ayuda tiene fecha de caducidad. Una vez que se presenta el próximo reto sin resolver, las hormonas del estrés se elevan, la irritabilidad abunda y nuestros verdaderos colores salen a relucir. Y este ciclo puede durar unos días, unas semanas, años, incluso ¡toda la vida! ¿Qué tal si te dijera que hay otra manera de enfrentarse a los retos de la vida?

He leído libros de auto-ayuda, artículos de expertos en la materia , libros de medicina, y he asistido a seminarios sobre los últimos avances en la medicina, sin embargo he realizado que sólo hay un libro en particular que verdaderamente tiene  consejos para la vida diaria. Sí, es un libro  que lo incluye todo llamado la Biblia. ¿Por qué el libro más comprado, pero menos leído? Verás, hace años yo tenía la impresión de que para seguir a Jesús o ser amado por Dios, tenía que ser perfecto. En mi transcurso por la vida no encontré gente que pudiera explicarme de otra forma. Inicié la lectura de la Biblia y encontré pasajes con los que me identifiqué. Luego comencé a escuchar enseñanzas donde el pastor explicaba que si crees en tu corazón que Jesús es el Señor, que vino a salvarnos y Dios le levantó de muertos (Romanos 10: 9), Dios te encuentra donde tu estas y te ama como eres.

No me malinterpreten, mi jornada espiritual no ha sido una línea recta, he tenido muchos contratiempos y desvíos. Aunque tomar pasos de valor o dar un paso de fe no es fácil, uno comienza a ver las bendiciones y milagros suceder así como tu fe se profundiza. Se filtra en todas las áreas de tu vida, y descubres la paz que ningún ser humano puede explicar. Gozo en tu espíritu más grande que los problemas que puedas tener. Y la Biblia, además de un libro histórico, comienza a cobrar vida en ti. Al leer, te enteras de que eres una obra maestra creada por Dios (Efesios 2:10) y que fuimos creados con un propósito y para tener esperanza y un futuro (Jeremías 29:11).

Te reto a que pidas a Dios que se muestre a sí mismo a ti, incluso si dudas de Él.

Oro para que se abran tus ojos espirituales y tu corazón esté dispuesto a recibir la buena noticia.