Pretty woman with glasses and book thinkingEn la fila del correo observe varios clientes notificar al cartero que la carta que debieron recibir estaba perdida. Acto seguido el cartero busco en su computadora, pregunto a su supervisor. En unos casos el correo estaba en otra oficina postal y en otros que llevaban más tiempo perdida se asumía que podía estar atrapada entre los espacios de la maquina sorteadora de donde fue enviada. Hace un año me enviaron una tarjeta de felicitaciones y no ha llegado.

En el libro de la vida de Dios, nuestros nombres están escritos. Pensamos que por esa razón, cuando aceptamos a Jesucristo en nuestro corazón, todo en nuestra vida debe ir perfecto. Sin embargo en Juan 16:33 Jesús dice: Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo.

Como esas cartas en el buzón que luego pasan a la maquina sorteadora somos apiñadas, empujadas, estrujadas, rechazadas y dadas por perdidas. Entonces qué quiso decir Jesús cuando dijo:pero anímense, porque yo he vencido al mundo.

Nuestra vida en este mundo es una constante batalla espiritual que se manifiesta en la vida natural.

Las pruebas nos alejan o nos acercan a las palabras de Jesús porque tenemos libre albedrio. Cuando nos alejamos, sin darnos cuenta le estamos dando permiso al enemigo para que tome rienda de nuestros pensamientos y emociones. Pero cuando nos acercamos a la Palabra y reanudamos la intimidad con Dios, recordamos que somos hijas del Rey de Reyes y Señor de Señores. Nos refresca el espíritu saber que somos co-herederas con Cristo, que somos Su obra maestra diseñadas con una visión y un propósito, no para vanagloriarnos sino darle todo honor y toda gloria a Nuestro Creador.

Por lo tanto, si Cristo derramó su sangre para perdón de nuestros pecados, lo creemos y lo aceptamos, entonces podemos estar confiadas que El nos ayudara a vencer nuestro problema físico, mental o espiritual. Que El camina junto a nosotras en la prueba.

Que aunque pasemos injusticias y seamos empujadas;anímense porque yo he vencido al mundo" (todavía en tiempo presente!). Que aunque hayamos sido rechazadas, El ha vencido al mundo y No nos rechaza. Aunque seamos dadas por perdidas;anímense, porque yo he vencido al mundo.  El nos encuentra justo donde estamos. Este nuevo pacto con Cristo restaura, repara, renueva "nuestras cartas; cada momento de cada día para que lleguen a su destino y propósito divino.

Seamos cartas abiertas para otras, embajadoras de Cristo, dejándonos guiar por el Espíritu Santo para que se produzcan en nosotras los frutos del espíritu. Seamos llenas cada día de su amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio; (Gálatas 5:22).