Mirando la vida desde la perspectiva de un adolescente rebelde en estos días veríamos que es realmente estresante y abrumador. Como madres, casi puedo asegurar que muchas veces hemos llevado a nuestros hijos a ira (ver Efesios 6:4). ¿Qué tiene que ver con la obediencia?  Primeramente, el significado en griego de obediencia es escuchar con respeto. ¿Quién puede escuchar si el jefe nos grita? ¿Qué joven escucha si gritamos cuando corregimos e instruimos? ¿Dónde dice en la biblia que tenemos que descargar nuestra frustración o miedo en nuestros hijos al corregirlos? Es posible que como madres pensamos que nuestros hijos lo tienen todo, un techo, ropa, comida, una familia y amigos. Sin embargo nos olvidamos de varias cosas. Su cerebro no piensa como el nuestro porque todavía está en proceso de maduración. Su presión es real desde lo que les exigimos,  los amigos,  el deber escolar y la otra peor que es la presión que se autoimponen.

¡Nos enredamos en tantas cosas, nos afanamos tanto que perdemos el autocontrol,  la paciencia y la bondad! (ver Gálatas 5:22) Entonces vayamos a la otra aparte de Efesios 6:4 “sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor”. ¿Cómo es la disciplina e instrucción del Señor?  Si buscamos un paralelo como era el carácter de Jesús mientras instruía o disciplinaba a los apóstoles podemos tener una idea como modelar nuestro carácter en lo que se refiere a la crianza. Vamos a escudrinar cada palabra en ese versículo (Concordancias Strong): criar es entrenamiento y educación de un niño; disciplina es corrección, consejo, enseñanza; instrucción del Señor es según su carácter sobre el cual reposa el espíritu de Dios manifestando en espíritu de sabiduria= entendimiento, prudencia (v Hechos 6:11, Efesios 1:8-9), espíritu de inteligencia = ciencia, entendimiento (v Daniel 1:17, Proverbios 2:3-6), espíritu de consejo =   designio, propósito (v Hechos 5:38-39 y 2:23, Isaías 30:1), espíritu de poder = autoridad, dominio, reino, potestad ( v Éxodo 9:16, Miqueas 3:8), espíritu de conocimiento = ciencia, inteligencia, entendimiento, sabiduría, prudencia ( v Salmos 73:11, Colosenses 1:9), espíritu de temor de Jehová = adorar, obedecer, servir (v Génesis 22:12, Josué 1:9 y 24:14).

No se ve por ningún lado en la escritura que Jesús castigó/disciplinó sus apóstoles con iracundos mensajes, comentarios derogatorios, castigos corporales descontrolados ni insultos o cinismo cuando no seguían sus instrucciones. Eso es más bien la estrategia del enemigo: destruir.

Obedecemos por amor porque cuando amamos queremos complacer, nos da gozo y paz. Nuestros hijos responden mejor a palabras que construyen, ¡igual nosotros! El miedo alimenta el escapar o tomar venganza o ir por el camino prohibido, ¡igual nosotros!  Cultivemos los frutos del espíritu pues ellos nos llevaran a la obediencia perfecta que Dios ve en cada uno de nosotros recordando que es un caminar diario, un crecer continuo hasta obtener la madurez y ayudar a otros a encontrar ese tesoro.

 

 

 

 

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