The Woman who is Breathing Fresh Air

 

 

 

Intimacy

¿Has visto las bolas de hilo de tejer? Cuando se adquieren son de colores llamativos y están muy ordenados en su carrete. Pero sucede que los usamos, los guardamos, otros los mueven de lugar o lo desenrollamos para darle un uso eficiente y práctico. O quizás dejamos que se enreden y nos enrollen.

¡Así son los pensamientos! Si vas manejando o esperando el bus y ves una madre con su hijo tus pensamientos te pueden llevar a pensar que tu madre y tu tuvieron buenas charlas de camino al colegio pues estás haciendo un buen trabajo con los tuyos. Te reafirmas que corregir o aconsejar tu hijo/a sellara eso en sus corazones como dice Proverbios 16:3 “Encomienda al Señor tus acciones, y tus pensamientos serán afirmados. Pero más adelante en Proverbios 20:11-12 dice que “Por sus hechos, hasta un niño deja ver si su conducta es limpia y recta.” En cuanto a la crianza pensamos que solo lo que le decimos a nuestros hijos es suficiente o que solo una vez es suficiente. Recordemos que TODOS, incluyendo nuestros hijos, tienen libre albedrío. Nuestras palabras reflejan nuestros pensamientos y nuestros pensamientos nos mueven a actuar. Si la forma de pensar, hablar y actuar no está en armonía y son intencionales, nuestros hijos capturan ese doble mensaje. Nuestras acciones/reacciones, muchas veces inconscientes, y lenguaje corporal al hablar son más poderosas que las palabras por lo que nuestros hijos actuaran y razonaran en base a nuestras acciones. En el aspecto de libre albedrío también entran otras influencias como las amistades, la cultura en que vivimos, las personas con quien nos asociamos y otros miembros de la familia que no piensa como tú. Pudiéramos caer en desesperanza, algo que el enemigo utiliza en nuestra contra. Acciones y pensamientos: ¿declaraciones de fe o maldiciones? ¡Que enredo para nuestros hijos y para nosotras!

La desesperanza es realmente dirigir el pensamiento a la situación o las circunstancias. El pensamiento no puede resolver mucho porque es limitado en tiempo, espacio y conocimiento. Pero muchas veces pasamos una vida entera enredadas en el pensamiento, caminando en círculos como los israelitas en el desierto. Queremos solucionar nuestras circunstancias usando lo que humanamente está a nuestro alcance. ¿Podremos pensar como Dios? Pero, hay gran esperanza en recordar y meditar en la palabra de Dios. Dice en Isaías 55:8-9 “El Señor ha dicho: “Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, ni son sus caminos mis caminos. Así como los cielos son más altos que la tierra, también mis caminos y mis pensamientos son más altos que los caminos y pensamientos de ustedes.” El conoce nuestro corazón. Ora sin cesar. Él es un padre bueno que quiere una relación personal contigo y que compartamos todo aspecto de nuestra vida con Él porque ÉL tiene una vista panorámica hermosa donde vamos a llegar y nos quiere desenredar. Dice Jeremías 29:11 “Sólo yo sé los planes que tengo para ustedes. Son planes para su bien, y no para su mal, para que tengan un futuro lleno de esperanza.”

¡Atrévete a buscarle en la intimidad!

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